Cuidados del Piercing 2

Un piercing es una pieza extraña en nuestra piel, estos cuidados nos facilitarán una adecuada recuperación.

  • No se debe realizar en zonas con quemaduras, heridas, lunares, verrugas y/o cicatrices.
  • Conocer nuestras alergias (niquel, plata, acero…) para que cuando nos lo pregunten, se pueda valorar el material a utilizar.

 

Consejos:

  • Anillar con un buen material. El TITANIO nos puede evitar muchas complicaciones, puesto que ES UN MATERIAL 100% PURO.
  • La higiene es, seguidamente al material, el complemento idóneo para la recuperación del piercing.
  • No utilizar cremas que contengan antibiótico, ya que estas aceleran el proceso de cicatrización, pero no dejan que el cuerpo haga su trabajo y cuando se requiera del antibiótico, nuestra piel será inmune a éste y no hará efecto.
  • No manipular el piercing en otro momento que no sea el recomendado (en la ducha, para no hacer herida nuevamente) ya que nuestras manos nunca están limpias al 100%, y nuestro piercing es un imán para las bacterias.
  • Tras 15-20 días la inflamación habrá remitido, por lo que nos sobra joya, tener cuidado con ello, pues hay más facilidad de manipulación y podremos irritarlo. Por ello, se insiste en el cambio de la pieza en el tiempo adecuado para evitar problemas de salud, valorando que cada persona cicatriza de forma diferente.
  • El agua de mar es de gran ayuda, por el contrario, la piscina no es recomendable los primeros 15 días.
  • Un material precario, un mal anillamiento, y, por supuesto, el mal cuidado de un piercing puede traer graves problemas a nuestra salud.
  • En caso de tener dudas o problemas, acude al centro donde te lo hiciste antes de que vaya a más.