Piercings que se ven bien con pelo largo o recogido
Piercings que se ven bien con pelo largo o recogido Los piercings que se ven bien con pelo largo deben funcionar en más de una situación. Una composición puede quedar parcialmente oculta con el pelo suelto y convertirse en protagonista al recogerlo, colocarlo detrás de la oreja o llevar una coleta. Esta variación ofrece muchas posibilidades. Puedes elegir una joya que aparezca solo de vez en cuando, diseñar una oreja que se descubra al recoger el pelo o utilizar una perforación facial que mantenga siempre la misma presencia. La decisión depende de la anatomía, del peinado habitual, de la joyería y de cuánto quieres que se vea el resultado. También conviene pensar en los enganches y en los productos que utilizas para cuidar o peinar el cabello. Qué cambia al llevar el pelo suelto o recogido El pelo largo no oculta todas las zonas de la misma manera. Su efecto depende del volumen, la textura, la raya y de cómo cae sobre cada lado. Con el pelo suelto pueden quedar más visibles: Los lóbulos. El tragus. El forward hélix. La parte delantera del conch. Los piercings faciales. Al recogerlo se descubren también: El borde completo del hélix. El flat. El rook y el daith. La parte posterior de la oreja. Las cadenas y composiciones más amplias. Por eso una composición debería revisarse con el pelo en varias posiciones. No basta con observarla únicamente con la oreja despejada. ¿Quieres que el piercing se vea siempre o solo al recoger el pelo? Esta pregunta ayuda a reducir las opciones. Para que se vea habitualmente Pueden funcionar mejor las posiciones próximas al rostro o a la parte inferior de la oreja: Lóbulo. Upper lobe o lóbulo alto. Tragus. Forward hélix. Conch visible desde delante. Nostril. Septum. Piercings de labio. Para que aparezca al recoger el pelo Pueden aprovecharse posiciones más altas o exteriores: Hélix. Flat. Industrial. Rook. Daith. Composiciones de varios piercings de oreja. Cadenas entre perforaciones cicatrizadas. Ninguna de estas listas es absoluta. La forma de la oreja y la dirección en la que cae el cabello pueden hacer que una misma posición se vea mucho o muy poco. Lóbulo y lóbulo alto: visibles incluso con el pelo suelto El lóbulo suele permanecer parcialmente visible aunque el cabello cubra la parte superior de la oreja. Por eso es una base útil para una composición que debe funcionar tanto con el pelo suelto como recogido. Puede plantearse mediante: Una única joya protagonista. Dos o tres puntos de tamaños progresivos. Un aro acompañado por una pieza pequeña. Una gema y varios discos lisos. Composiciones diferentes en cada oreja. El lóbulo alto ayuda a conectar la parte inferior con un futuro hélix o conch. La distancia entre las perforaciones debe contemplar las piezas que quieras llevar después, no solo la joyería inicial. Consulta nuestra página sobre el piercing de lóbulo en Bilbao. Tragus: un pequeño detalle que el pelo no suele cubrir El tragus está situado en la parte delantera de la oreja, cerca del rostro. Esto hace que pueda verse incluso cuando el resto de la oreja queda bajo el cabello. Con una pieza pequeña ofrece un resultado limpio. También puede relacionarse con un nostril, un septum o varios piercings de lóbulo. Puede resultar interesante si buscas: Una joya visible con el pelo suelto. Un punto pequeño próximo al rostro. Equilibrar una composición concentrada en el borde exterior. Mantener una parte de la oreja visible sin descubrirla por completo. Antes de elegirlo hay que valorar el tamaño del cartílago y el uso de auriculares de botón. Consulta nuestra guía sobre el piercing tragus en Bilbao. Forward hélix: una posición delantera que puede asomarse entre el pelo El forward hélix se encuentra en la parte delantera superior de la oreja, cerca de su unión con la cabeza. Una pieza pequeña puede apreciarse desde delante aunque el cabello cubra el borde exterior. Puede utilizarse como: Un único punto de luz. Una composición de dos piezas pequeñas. Conexión entre el rostro y la oreja. Apoyo de una composición de hélix o flat. Debe existir suficiente tejido y espacio para colocar la joya. Si utilizas gafas, también hay que comprobar la posición de las patillas. Consulta nuestra página del piercing forward hélix en Bilbao. Hélix: aparece al colocar el pelo detrás de la oreja El hélix marca el borde exterior superior. Con el pelo suelto puede quedar parcialmente oculto, pero aparece con claridad al colocarlo detrás de la oreja o recogerlo. Puede funcionar bien cuando buscas una joya que no esté siempre en primer plano. Algunas opciones son: Un único punto pequeño. Una pieza ornamental. Doble hélix. Una secuencia ascendente desde el lóbulo. Un aro cuando la perforación esté preparada. Una cadena entre dos perforaciones cicatrizadas. Con el pelo largo hay que prestar especial atención a los enganches. Las barras demasiado largas o las piezas con mucho relieve pueden atrapar mechones con más facilidad. Consulta nuestra guía del piercing hélix en Bilbao. Flat: una pieza protagonista cuando despejas la oreja El flat ocupa la zona superior y relativamente plana de la oreja. Con el pelo suelto puede permanecer oculto; al recogerlo ofrece espacio para una joya con bastante personalidad. Puede llevar: Una gema contenida. Una forma geométrica. Una pieza alargada. Un motivo ornamental. Dos pequeños puntos relacionados. Una pieza protagonista en el flat puede ser suficiente para organizar toda la oreja. Los lóbulos y el tragus pueden mantenerse más sencillos. La superficie y la orientación cambian entre personas. En algunas orejas la joya se ve claramente desde delante; en otras queda más dirigida hacia el lateral. Consulta nuestra página sobre el piercing flat en Bilbao. Conch: visible de cerca y protagonista con el pelo recogido El conch ocupa la zona central de la oreja. Dependiendo de su orientación y de la joya, puede asomarse con el pelo suelto o aparecer completamente al recogerlo. Con un labret puede utilizarse: Un punto pequeño. Una gema. Un disco liso. Una pieza ornamental de mayor tamaño. Cuando la perforación está preparada
Leer artículo








