Cómo equilibrar ambos lados del rostro con piercing
Qué piercing elegir si no quieres algo demasiado común Cómo equilibrar ambos lados del rostro con piercing Aprender cómo equilibrar ambos lados del rostro con piercing no significa colocar exactamente la misma joya a derecha e izquierda. El equilibrio puede conseguirse mediante simetría, pero también combinando posiciones diferentes con un peso visual parecido. Un nostril en un lado puede relacionarse con una composición de oreja en el contrario. Una pieza central como el septum puede servir de eje entre dos orejas diferentes. También puedes concentrar varias perforaciones en un mismo lateral y dejar el otro más limpio de forma completamente intencionada. La elección depende de las facciones, la anatomía, el corte de pelo, las gafas, los piercings que ya tienes y el tipo de joyería que quieres utilizar. El objetivo no es corregir tu rostro ni intentar que ambos lados parezcan idénticos. Se trata de decidir dónde quieres llevar la mirada y cómo repartir la presencia de las joyas. Equilibrio no significa simetría perfecta Los dos lados del rostro y las dos orejas no son copias exactas. Pueden cambiar la altura de las cejas, la forma de las narinas, la posición de las orejas, el volumen de los labios o la forma en la que cae el pelo. Por eso no siempre tiene sentido trasladar una misma medida de un lado al otro. Una composición equilibrada puede ser: Completamente simétrica. Similar, pero adaptada a cada lado. Asimétrica con un peso visual comparable. Más trabajada en una oreja y compensada con un piercing facial. Central, utilizando septum, medusa o labret como eje. Deliberadamente concentrada en un único lateral. La pregunta útil no es si ambos lados llevan el mismo número de joyas. Hay que comprobar si uno domina involuntariamente al otro o si la diferencia parece elegida. Observa el rostro completo, no solo la zona perforada Un piercing puede quedar bien visto de cerca y no funcionar igual al observar el rostro completo. Antes de marcar conviene revisar: La vista frontal. Ambos perfiles. La posición natural de la cabeza. La sonrisa y otros gestos. El pelo suelto y recogido. Las gafas habituales. Los pendientes y piercings existentes. Una fotografía ampliada de la nariz no muestra cómo se relacionará un nostril con las orejas, las cejas o el corte de pelo. Del mismo modo, una composición de oreja debe valorarse junto al rostro, no como una zona independiente. Utilizar una pieza central como eje Una perforación central puede servir para ordenar ambos lados sin necesidad de repetir joyas. Septum El septum ocupa el centro de la nariz y no obliga a elegir derecha o izquierda. Puede aportar equilibrio cuando las orejas tienen composiciones diferentes o cuando ya llevas un nostril lateral. Una joya fina mantiene el eje sin adquirir demasiado peso. Una pieza ornamental puede convertirse en protagonista y permitir que ambos laterales permanezcan más sencillos. Consulta nuestra página sobre el piercing septum en Bilbao. Medusa o jestrum Las perforaciones situadas sobre el labio superior crean una dirección vertical en el centro del rostro. El medusa muestra una sola pieza exterior. El jestrum muestra dos extremos y crea una línea vertical más marcada. Pueden equilibrar: Un nostril colocado en un solo lado. Una oreja más trabajada que la otra. Un piercing de ceja lateral. Un corte de pelo asimétrico. Labret o Ashley Las posiciones centrales del labio inferior llevan la atención hacia la parte baja del rostro y pueden compensar una composición concentrada alrededor de ojos y nariz. La joyería y la colocación deben valorarse también desde el interior de la boca y en relación con dientes y encías. Elegir el lado del nostril No existe un lado universalmente mejor para llevar un nostril. La decisión puede depender de la anatomía, de tus preferencias y de cómo se relacionará con el resto de la composición. Conviene observar: La forma de cada narina. La visibilidad frontal. La posición de las gafas. El lado del flequillo o de la raya. Los piercings de oreja existentes. La posibilidad de añadir otro nostril. El perfil que fotografías con más frecuencia. Nostril y oreja del mismo lado Colocar el nostril en el mismo lado que una oreja trabajada concentra la atención en ese lateral. Puede funcionar muy bien cuando buscas una composición claramente asimétrica. Para evitar que quede excesivamente cargado, puede mantenerse una de las zonas más sencilla: Nostril protagonista y oreja con piezas pequeñas. Oreja protagonista y nostril con un punto contenido. Una joya brillante y varios apoyos lisos. Nostril y oreja contraria Un nostril puede equilibrarse con una composición situada en la oreja opuesta. La mirada recorre el rostro en diagonal y el peso se reparte entre ambos lados. No es necesario que las joyas sean iguales. Pueden relacionarse mediante el metal, el color de una piedra o una forma común. Un nostril en cada lado Dos nostrils laterales crean una estructura más simétrica. Pueden llevar piezas iguales o pequeñas variaciones adaptadas a cada lado. Si también utilizas septum, conviene decidir qué elemento será protagonista. Tres piezas grandes en una zona reducida pueden competir entre sí. Equilibrar un piercing de ceja El piercing de ceja dirige la mirada hacia la parte superior de un lateral. Puede acompañar la forma natural de la ceja o introducir una diferencia clara entre ambos lados. Puede equilibrarse mediante: Una composición de oreja en el lado contrario. Un nostril pequeño en el lado opuesto. Un septum central. Un pendiente algo mayor en la otra oreja. Una joya facial central de tamaño contenido. También puede formar parte de un lateral protagonista junto a un nostril o una oreja más trabajada. La posición debe adaptarse al tejido, la forma de la ceja y el movimiento de la zona. No conviene elegir el lado únicamente porque una fotografía ajena quede bien. Dos orejas diferentes pueden quedar equilibradas No es necesario repetir los mismos piercings en ambas orejas. De hecho, la anatomía puede hacer que ciertas posiciones sean viables en un lado y no en el otro. Dos composiciones diferentes pueden relacionarse mediante:
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