Titanium Journal

Guías de tatuaje, piercing y micropigmentación

Contenido para entender mejor tatuaje, piercing y micropigmentación: decisiones, estilos, procesos, cuidados y referencias para seguir explorando sin perderte por el blog.

Tipos de piercing

Piercing daith en Bilbao

Piercing daith en Bilbao El daith es uno de esos piercings de oreja que mucha gente reconoce por su forma y por la zona en la que va, aunque no siempre tenga claro cómo se llama. Se coloca en el pliegue interno de cartílago que queda por encima del canal auditivo, en una zona bastante marcada y con mucha personalidad visual. Cuando encaja bien, tiene una presencia muy seria sin necesidad de llenar toda la oreja. En Titanium, en Deusto, Bilbao, el piercing daith no se plantea en automático. Es una perforación que depende bastante de la anatomía real de la oreja, del grosor del pliegue y de la pieza que tenga sentido llevar al inicio. Aquí no se trata de copiar una foto bonita sin más, sino de ver si la zona permite hacerlo bien y con recorrido. Qué es un piercing daith El piercing daith se hace en el pliegue interno de cartílago situado justo por encima de la entrada del oído. Es una zona más recogida que otras perforaciones de oreja y, precisamente por eso, tiene una lectura visual distinta. No queda en el borde como un helix ni en la parte frontal como un tragus. El daith trabaja más hacia dentro, con una presencia más estructural y más integrada en la forma de la oreja. Esa ubicación hace que no todas las orejas lo admitan igual. Hay anatomías donde el pliegue está muy bien definido y da bastante juego, y otras en las que no conviene forzar la idea porque el resultado no va a respirar bien. Por qué el daith llama tanto la atención Porque no es un piercing de oreja cualquiera. Tiene una colocación muy concreta, una forma muy reconocible y un punto bastante especial cuando la pieza encaja bien con la anatomía. No hace falta que la joya sea enorme para que destaque. La propia zona ya tiene fuerza. Además, es una perforación que suele gustar a quien busca algo distinto sin caer en lo típico. Si te interesan las orejas con más intención, más relieve y más estructura, el daith puede tener mucho sentido dentro de una composición o incluso como pieza única. Cuándo encaja bien este piercing Encaja bien cuando el pliegue interno de la oreja tiene forma suficiente y cuando buscas una perforación de cartílago con mucha personalidad. También suele tener sentido si quieres salir de los piercings más comunes y llevar algo menos visto, pero con una estética muy clara. Ahora bien: no es una perforación para empeñarse porque sí. El daith depende bastante de la anatomía y ahí no sirve mucho discutir con la oreja. Si la zona no acompaña, lo honesto es decirlo y valorar otras opciones dentro de los piercings de oreja que puedan darte un mejor resultado. Qué joya suele usarse al principio En un daith normalmente interesa una pieza proporcionada, estable y pensada para la forma de la zona. No es una perforación donde tenga mucho sentido obsesionarse con una joya concreta solo porque se ha visto en una foto o en una cuenta de inspiración. Aquí la anatomía manda bastante más. Si te interesa un acabado más fino, más sobrio o más decorativo, eso también se puede orientar, pero primero hay que pensar en qué le conviene a la perforación para empezar bien. Luego ya habrá tiempo de acercarse más al resultado estético final. Para eso también ayuda ver antes los estilos de piercing que mejor encajan contigo. Curación y cuidados del daith Como cualquier piercing en cartílago, el daith pide paciencia. La zona puede quedar algo más protegida que otras perforaciones de borde, pero eso no significa que se cure sola ni que admita cualquier cosa. Tocarlo sin necesidad, cambiar la joya antes de tiempo o tratar la zona como si ya estuviera resuelta suele ser el camino corto hacia la guerra absurda. También conviene entender que, aunque visualmente esté más “metido” en la oreja, sigue siendo un piercing que necesita respeto. La limpieza debe ser razonable, sin pasarse ni convertirlo en una ceremonia diaria. Y, como siempre, cuanto menos inventes, mejor suele ir. Qué suele dar más guerra de lo que parece Lo más engañoso del daith es pensar que, como queda en una zona interna, dará menos problemas automáticamente. No siempre. Sigue siendo cartílago, sigue necesitando una colocación muy precisa y sigue dependiendo bastante de que la forma de la oreja acompañe. Otro error bastante típico es elegirlo por todo lo que se dice alrededor de él sin centrarse en lo importante: si esa perforación encaja realmente en tu oreja y si te gusta por cómo queda, no por la leyenda que se le haya colgado encima. En Titanium esto se plantea con bastante menos humo y bastante más criterio. Sobre el daith y las migrañas El daith aparece muchas veces asociado a conversaciones sobre migrañas. Aquí conviene hablar claro: un piercing no se plantea como tratamiento médico. Si te gusta la estética del daith y tu anatomía lo permite, se valora como piercing. Pero no tiene sentido venderlo como solución sanitaria ni mezclar una decisión estética con promesas que no tocan. Es mejor decirlo así de limpio y quitarle teatro al asunto. Cuándo conviene replantearlo Conviene replantearlo cuando el pliegue no está bien definido, cuando la joya que imaginas no encaja con la zona o cuando otra perforación te va a dar una lectura parecida con menos complicación. A veces lo sensato no es insistir en un daith porque te gusta en foto, sino buscar otra opción de oreja con más recorrido real. En algunos casos puede tener más sentido un conch, un tragus o una combinación distinta que respire mejor según tu anatomía. Piercing daith en Bilbao con una idea bien medida Si estás buscando hacerte un piercing daith en Bilbao, la diferencia real está en que alguien mire bien tu oreja antes de decirte que sí. Es una perforación con mucha personalidad, pero precisamente por eso no conviene hacerla por inercia. La zona, la forma y

Leer artículo
Tipos de piercing

Piercing conch en Bilbao

Piercing conch en Bilbao El conch es uno de los piercings de oreja con más presencia cuando está bien planteado. Va en la parte central de la oreja, en esa zona más amplia y cóncava que da bastante juego visual. Puede quedar limpio con una pieza pequeña o tener mucha más fuerza con una joya que abrace mejor la forma de la oreja. Pero precisamente por eso no conviene tratarlo como un piercing más. En Titanium, en Deusto, Bilbao, el piercing conch se valora mirando bien la anatomía, el espacio real y el tipo de resultado que buscas. No es lo mismo querer una pieza centrada con un punto de luz que pensar a futuro en un aro con más presencia. La zona admite bastante, sí, pero no todo vale igual para todo el mundo. Qué es un piercing conch El piercing conch se hace en la parte interior de cartílago de la oreja, en la zona central que muchas veces se percibe como una especie de cuenco. Es un piercing muy versátil porque puede trabajarse de formas distintas según la colocación y la joya. Cuando se habla de conch, normalmente se distingue entre conch interno y conch externo. No son dos mundos completamente separados, pero sí dos maneras distintas de leer la zona y de orientar el resultado final. Diferencia entre conch interno y conch externo Conch interno El conch interno se coloca más hacia el centro de la parte cóncava de la oreja. Suele funcionar muy bien con piezas pequeñas, limpias y centradas. Tiene una lectura muy elegante porque queda integrado en la estructura de la oreja sin necesidad de irse al borde. Conch externo El conch externo se plantea algo más hacia fuera, buscando muchas veces que la joya tenga una lectura más abierta o incluso pensando en un aro que rodee mejor la oreja. Aquí el efecto visual cambia bastante: sigue siendo conch, pero la presencia puede ser más marcada y más protagonista. La diferencia no está solo en ponerlo un poco más adentro o más afuera. Está en qué resultado se quiere construir, qué joya tiene sentido y cómo encaja la perforación en tu oreja concreta. Por qué el conch es uno de los piercings de oreja más agradecidos Porque tiene mucha presencia sin necesidad de llenar la oreja de perforaciones. Un solo conch bien colocado ya puede sostener bastante estética por sí mismo. Y si más adelante quieres construir una composición más amplia, también funciona muy bien como pieza central. Además, es un piercing que puede moverse entre dos registros bastante distintos: uno más sobrio y limpio con una joya discreta, y otro más potente si se plantea hacia un resultado con más protagonismo. Esa versatilidad le da mucho recorrido. Cuándo encaja bien este piercing Encaja muy bien si buscas una perforación de cartílago con más cuerpo que un helix, pero sin irte a zonas más raras o más condicionadas por la anatomía. También funciona si quieres una pieza que se lea bien tanto sola como dentro de una oreja más trabajada. Es buena opción para quien quiere un piercing visible y con carácter, pero no necesariamente escandaloso. Tiene bastante presencia, sí, pero no necesita exagerar para funcionar. Eso sí: como siempre, una cosa es que guste en foto y otra que tenga sentido en tu oreja. Hay conch que quedan espectaculares con una orientación concreta y otros que piden una idea más sobria o distinta. Mirarlo antes cambia bastante el resultado. Qué joya suele usarse al principio En el conch normalmente interesa empezar con una pieza estable y proporcionada a la zona. Muchas veces la gente viene pensando en un aro porque visualmente es de las imágenes más reconocibles, pero una cosa es la foto mental y otra lo que más conviene al inicio. Según la anatomía y el planteamiento del piercing, puede tener más sentido arrancar con una joya más controlada y dejar otra estética para más adelante. No por llevar la contraria, sino porque el cartílago suele llevarse mejor con decisiones pensadas que con prisas por llegar al resultado final en el minuto uno. Curación y cuidados del conch El conch está en cartílago, así que necesita paciencia. No es un piercing para tratar como si a los pocos días ya estuviera completamente resuelto. La curación depende bastante de cómo conviva la zona con tu rutina: dormir de ese lado, apoyar cascos, tocar la joya, engancharla al vestirte o no darle el tiempo que necesita. La ventaja del conch es que, según la colocación, puede quedar algo más protegido que otros piercings de borde. La desventaja es que, si se molesta de forma constante, también puede volverse bastante terco. No tiene misterio raro: limpieza razonable, no manipular y no ir inventando cambios antes de tiempo. Qué suele dar más guerra de lo que parece Lo más típico en un conch es subestimar la zona. Como se ve bonito y bastante centrado, mucha gente piensa que será un piercing fácil por definición. No necesariamente. Sigue siendo cartílago, sigue necesitando una colocación bien medida y sigue pidiendo algo que a veces cuesta más de la cuenta: paciencia. También es bastante común empeñarse en una joya concreta sin pensar si encaja con la fase inicial de la perforación. Ahí es donde muchas veces se tuerce lo que iba perfectamente bien. En un estudio serio no se elige solo lo que queda bonito hoy, sino lo que permite que el piercing llegue bien a donde quieres. Cuándo conviene replantearlo Conviene replantearlo cuando la idea de joya no tiene sentido para empezar, cuando la colocación que imaginas no encaja con la forma de tu oreja o cuando otra perforación te puede dar el efecto que buscas con menos pelea. A veces el problema no es el conch, sino querer forzarlo hacia una imagen que no corresponde. Eso no es ponerte límites sin más. Es trabajar con criterio. A veces un conch es exactamente la mejor opción. Y otras veces merece más la pena ajustar el

Leer artículo
Tipos de piercing

Piercing antitragus en Bilbao

Piercing antitragus en Bilbao El antitragus no es de los piercings de oreja más pedidos por nombre, pero cuando la anatomía acompaña tiene muchísima personalidad. Va en la pequeña zona de cartílago que queda frente al tragus, un poco más abajo, cerca del lóbulo superior. Es una perforación menos común, más marcada y bastante dependiente de la forma real de la oreja. En Titanium, en Deusto, Bilbao, el piercing antitragus no se plantea por capricho ni por copiar una foto que queda bien en otra persona. Aquí lo importante es ver si la zona tiene grosor, forma y margen suficiente para que la perforación tenga sentido y no se convierta en una pelea innecesaria desde el principio. Qué es un piercing antitragus El piercing antitragus se coloca en el pequeño relieve de cartílago situado frente al tragus, en la parte inferior externa de la oreja. Es una zona compacta, con bastante carácter visual y mucho menos uniforme de una persona a otra que otros piercings más conocidos. Precisamente por eso no es una perforación que se deba plantear en automático. Hay orejas donde el antitragus está bien definido y se presta a trabajarlo; en otras, la zona es demasiado pequeña, demasiado plana o simplemente no compensa forzar la idea. Por qué llama tanto la atención Porque no es el típico piercing que se ve en todas partes. Tiene un punto más raro, más especial y más intencionado. Cuando está bien colocado, cambia bastante la lectura de la parte baja de la oreja y aporta una presencia distinta a la de un helix, un lóbulo o incluso un tragus. También tiene algo interesante: no necesita una pieza enorme para hacerse notar. La propia zona ya tiene fuerza visual. Si se plantea bien, funciona como un detalle con bastante personalidad sin recargar la oreja entera. Cuándo encaja bien este piercing Encaja bien si buscas una perforación de cartílago menos típica y con un punto más singular. También si ya llevas otros piercings de oreja y quieres añadir una zona que aporte equilibrio por abajo en lugar de seguir cargando solo la parte superior. Ahora bien: aquí la anatomía manda mucho. No es un piercing para todo el mundo ni una de esas zonas donde conviene empeñarse. Si el relieve no acompaña, lo honesto es decirlo y valorar otra opción que vaya a quedar mejor y curar mejor. Qué joya suele usarse al principio En una zona como el antitragus suele interesar una pieza proporcionada, estable y bien medida. El margen aquí no es enorme, y cualquier exceso de tamaño o mala elección de forma se nota bastante rápido. La joya inicial no se elige solo por estética, sino por cómo encaja con el cartílago, el ángulo de la perforación y el espacio disponible. Una cosa es la idea que llevas en la cabeza y otra lo que realmente conviene para que la zona arranque bien. Curación y cuidados del antitragus El antitragus está en cartílago, así que pide paciencia y bastante más sentido común del que a veces parece. No es una perforación imposible, pero tampoco agradece la prisa, los cambios de joya antes de tiempo ni los roces constantes. Al estar en una zona baja de la oreja, puede sufrir bastante con el apoyo al dormir, con auriculares, con manos que tocan sin necesidad y con esos gestos tontos de rutina que uno no piensa hasta que la zona empieza a protestar. La mejor forma de no darle guerra es bastante simple: no tocar, no apretar, no inventar y dejar que haga su proceso con calma. Qué suele dar más guerra de lo que parece Lo más engañoso del antitragus es que, al ser una zona pequeña, mucha gente piensa que será una perforación “rápida y fácil”. No necesariamente. Precisamente porque el relieve es corto y el cartílago tiene su propia forma, aquí una mala lectura de la zona se paga antes. También suele dar problemas querer forzar una pieza que no toca o copiar una referencia sin tener una anatomía parecida. En algunos piercings aún puedes corregir mejor. En una zona tan concreta como esta, conviene afinar desde el minuto uno. Cuándo conviene replantearlo Conviene replantearlo cuando la zona no está bien definida, cuando no hay grosor suficiente o cuando otra perforación te va a dar un resultado mucho más limpio sin necesidad de pelear con una anatomía que no acompaña. Eso pasa más a menudo de lo que la gente cree. En esos casos, lo sensato no es insistir. Es valorar alternativas. A veces un tragus, un helix o incluso una combinación mejor pensada te va a funcionar bastante mejor. Piercing antitragus en Bilbao con criterio Si estás buscando hacerte un piercing antitragus en Bilbao, la diferencia real está en no tratarlo como una perforación cualquiera. Es una zona con mucha personalidad, sí, pero también con bastante dependencia de la anatomía. Ahí es donde se nota si alguien ha mirado bien antes de perforar. En Titanium trabajamos así: vemos la oreja, hablamos claro y planteamos la perforación solo si tiene sentido real en tu caso. Si encaja, se hace bien. Si no compensa, también se dice. Preguntas frecuentes sobre el piercing antitragus ¿Es lo mismo que un tragus? No. El tragus va delante del canal auditivo. El antitragus está enfrente, algo más abajo, en otra zona de cartílago y con otra lectura visual. ¿Todo el mundo puede hacerse un antitragus? No. Es una de esas perforaciones en las que la anatomía manda bastante. Hay orejas donde encaja muy bien y otras donde no merece la pena forzarlo. ¿Duele más que un lóbulo? Normalmente sí, porque hablamos de cartílago. Tampoco hace falta montarle una tragedia. Se nota, pero se hace. ¿Es un piercing muy común? No es de los más habituales, y precisamente por eso tiene un punto más especial cuando está bien planteado. ¿Se puede combinar con otros piercings de oreja? Sí, pero conviene que la composición tenga lógica. No se trata de llenar huecos, sino de construir

Leer artículo
Tipos de piercing

Piercing tragus en Bilbao

Piercing tragus en Bilbao El tragus es uno de los piercings de oreja más reconocibles porque, siendo pequeño, cambia bastante la lectura de la cara y de la oreja. Va en ese pequeño cartílago que sobresale justo delante del canal auditivo. Se ve mucho, suele quedar limpio y tiene ese punto de detalle que funciona muy bien sin necesidad de montar una oreja entera. Ahora bien: que sea pequeño no significa que dé igual cómo se haga. En Titanium, en Deusto, Bilbao, el piercing tragus se valora mirando bien el relieve de la zona, el grosor real del cartílago y la joya que tiene sentido al principio. Aquí importan bastante más los milímetros de lo que parece en foto. Qué es un piercing tragus El piercing tragus se coloca en la pequeña pieza de cartílago que está delante de la entrada del oído. Es una zona compacta, visible y con bastante personalidad, pero no todas las anatomías la presentan igual. En algunas orejas hay margen muy claro; en otras, el espacio es más justo y conviene ajustar mejor la idea. A diferencia de un piercing de lóbulo, aquí estamos en cartílago. Eso cambia la forma de plantearlo, la joya inicial y la paciencia que hay que tener con la curación. Por qué el tragus gusta tanto Porque tiene presencia sin ser escandaloso. Puede quedar muy discreto con una pieza pequeña, pero sigue dando un punto bastante marcado a la oreja. Funciona bien tanto si quieres un piercing suelto como si lo usas para empezar a construir una composición más pensada. También tiene a su favor que se ve bastante de frente. No depende solo del perfil de la oreja, como pasa con otros cartílagos. En una pieza pequeña bien elegida, eso juega mucho a favor. Cuándo encaja bien este piercing Encaja bien si buscas una perforación visible, limpia y con carácter, pero sin irte a una zona más aparatosa o más condicionada por composiciones grandes. Es muy buena opción para quien quiere salir del piercing más básico y meter un detalle más fino y más trabajado. También suele encajar si te gustan las joyas pequeñas y bien medidas. El tragus no necesita una pieza enorme para hacerse notar. De hecho, cuando se fuerza demasiado, pierde parte de la gracia. Eso sí: no conviene elegirlo solo porque “queda bien”. Hay que ver si tu tragus tiene el grosor y la forma adecuados para que la perforación respire bien y no se convierta en una pelea absurda por haber querido meter ahí algo que no tocaba. Qué joya suele usarse al principio En el tragus normalmente interesa empezar con una pieza estable, cómoda y bien dimensionada para la zona. Aquí no tiene sentido decidir la joya solo por una foto o por moda. El espacio es pequeño, el cartílago manda y cualquier exceso se nota. Muchas veces la gente imagina un resultado final concreto desde el minuto uno, pero una cosa es la imagen mental y otra lo que más conviene al principio. En Titanium se plantea la joya para que la perforación arranque bien y no por el capricho de llevar ya la pieza “definitiva”. Curación y cuidados del tragus El tragus pide paciencia. Al ser cartílago, no conviene tratarlo como si a los pocos días ya estuviera listo para todo. Los roces, la presión y la manía de tocar la joya pueden fastidiar una zona que iba perfectamente bien. Aquí hay un factor que mucha gente subestima: los auriculares. Si usas auriculares in-ear, cascos o cualquier cosa que apriete esa zona, hay que tenerlo en cuenta. No es que no puedas vivir, pero sí conviene entender que el tragus está justo donde muchas rutinas diarias molestan más de la cuenta. También influyen cosas tan tontas como apoyar mal el móvil, dormir siempre sobre ese lado o tocarlo cada dos por tres para “ver cómo va”. En cartílago, esas tonterías dejan de ser tan tontas bastante rápido. Qué suele dar más guerra de lo que parece Lo más típico en un piercing tragus no suele ser la perforación en sí, sino el entorno. Auriculares, manos, pelo, limpieza exagerada, cambios de joya antes de tiempo y esa falsa sensación de que, como es pequeño, también es sencillo. Otro error bastante común es pensar que todas las zonas de tragus admiten el mismo tipo de pieza. No. Hay tragus más finos, más marcados, más planos, más compactos. Y si no se lee bien eso antes, el resultado puede quedar más forzado de la cuenta. Cuándo conviene replantearlo Conviene replantearlo cuando la zona no tiene el grosor suficiente, cuando la pieza que imaginas no encaja con la anatomía o cuando tu rutina diaria va a castigar la zona más de la cuenta y merece la pena pensarlo mejor. Eso no es poner pegas. Es lo normal en un estudio serio. A veces el tragus es la opción perfecta. Y a veces te va a encajar mejor un helix, un forward helix o una combinación distinta que dé un resultado mejor sin forzar la zona. Piercing tragus en Bilbao con criterio Si estás buscando hacerte un piercing tragus en Bilbao, lo importante no es solo que te guste la idea, sino que la perforación tenga sentido en tu oreja y en tu día a día. Es una zona pequeña, sí, pero bastante técnica a su manera. Ahí es donde se nota si alguien ha mirado bien antes de perforar. En Titanium trabajamos así: se ve la anatomía, se habla claro y se plantea la joya con sentido para que el resultado no solo quede bien el primer día, sino que también tenga recorrido. Preguntas frecuentes sobre el piercing tragus ¿Duele mucho un piercing tragus? Se nota, porque va en cartílago, pero no hace falta convertirlo en una leyenda. Es una molestia breve y bastante asumible para la mayoría. ¿Puedo usar auriculares si me hago un tragus? Depende del tipo de auricular y de cómo esté la zona, pero es una de las cosas que

Leer artículo